El impacto de Outsourcing en economías locales

La ingeniería financiera, los números, las cuentas, los márgenes… en fin ¿Es esto lo que realmente nos hace competitivos a nivel de empresa? Planteo esta pregunta, sumergido en una vorágine que dura ya cerca de 30 años de empresas que trasladan sus medios de producción a localizaciones geográficas tipo Asia, India incluso Europa del Este, motivados por los altos índices de consumo de estas áreas y principalmente por números, márgenes, cuentas favorables, ingresos extra, mano de obra barata y un largo y tormentoso etc etc. de elementos asociados no con la empresa, si no con la ingeniería financiera de la empresa. Entre tanto trasiego de empleados, tanto despido y cierre de fábricas y trabajadores planteo una cuestión principal, realmente ¿Esta postura nos hace más competitivos? La respuesta me temo que es un no rotundo.

Nuestra empresa, nuestra cadena de valor, nuestra propuesta de valor, nuestra posición, no son más competitivas por haber conseguido a través de ingeniería financiera pura y dura, una reducción de costes o hayamos conseguido librarnos de ciertos tipos de estructuras. La competitividad se consigue a través de aportar valor, mantener una estrecha relación con nuestros clientes y convertir ese valor que aportamos en beneficio económico.

Comenzaré hablando de USA, para mi siempre un país referente en cuanto a lo empresarial y en cuanto a muchos aspectos no empresariales, culturales, tendencias sociales etc. Por su historia, por su experiencia y por su capacidad principalmente.

USA entró en el dilema de la competitividad de sus empresas, mucho antes que nosotros hacia el principio de los años 80. En aquellos años, en vez de optar y solucionar la falta de competitividad, decidieron optar por aplicar un parche y mandar un alto porcentaje de sus medios de producción a zonas geográficas diversas, principalmente Oriente y Asia. Estos 20 últimos años de bonanza, el período 1990-2010, a nivel de consumo sólo ha servido para disfrazar lo que es una realidad latente. Las empresas Americanas no son competitivas. La misma realidad que hemos disfrazado en este país en los últimos 20 años, nuestras empresas tampoco son competitivas salvo en algún caso aislado excepcional. Los índices de consumo desproporcionados y basados en un par de sectores específicos – indudablemente inmobiliaria y turismo – estaban disfrazando las cosas. Las familias tanto en USA, como en España como en el País Vasco han consumido a través de crédito y no a través de su propia prosperidad o poder adquisitivo.

En el fondo, ser competitivo para una empresa española, o vasca o en su caso para las empresas americanas en USA significa principalmente ser capaz de desarrollar y producir productos en su propio país y de esta forma, uno poder pagar el déficit/costes que tengamos y dos, ser capaces de mejorar el nivel de vida de las personas de ese país o área. Ni más ni menos, eso es lo que significa tener empresas competitivas desde el punto de vista social. Teniendo en cuenta el PIB de los últimos 12 meses sobran los comentarios. Lo que sorprende realmente es que si presumimos de ser competitivos, estemos obteniendo tasas deficitarias en los últimos 20 meses superiores al 10% en sectores en los que tradicionalmente se supone que somos altamente competitivos, en el País Vasco por ejemplo el sector industrial, en el territorio nacional por ejemplo, el sector servicios.

Sugiero que dediqueis un minuto de vuestro tiempo en mirar los diferentes índices del PIB provenientes de fuentes EUSTAT y MIT (pinchar para desplegar los gráficos), índices laborales y de ocupación en Euskadi del tercer cuatrimestre del 2009 y otro tipo de datos de interés.

Sólo nos faltan añadir elementos que todos conocemos, los sueldos llevan prácticamente congelados o con subidas insignificantes reales los últimos 30 años. Todo esto desemboca, en que nuestra economía ha sido incapaz de proveer una calidad de vida mejor, para la mayoría de todos nosotros. Otro motivo por el cual, acumulamos préstamos, simplemente con la intención de prestar de cara a prosperar. Para la mayoría de todos nosotros en los últimos 30 años, no ha existido otra forma de prosperar más que a través de prestar dinero de entidades financieras. No hace falta ser un experto en economía ni en finanzas, para saber que esta situación ni es buena ni es sostenible. No quiero aburriros con datos y gráficos, pero son una indicación más de nuestra falta de competitividad.

Regreso al tema USA. En los años 80 principalmente, muchas empresas americanas optaron por solucionar su principal problema de competitividad primero, a través de utilizar outsourcing “experto” asociado con la producción proveniente de países emergentes. En una segunda fase, muchas de estas empresas optaron por mudar sus medios de producción íntegramente a países de economías de alto consumo. En el fondo, es un mero parche en forma de estrategia de ingeniería financiera. Se utiliza outsourcing para trasladar el desarrollo y el trabajo de producción, a especialistas en el extranjero que ya poseen el conocimiento y se recortan los gastos de investigación básica. ¿Por qué se toman estas decisiones? Empresas que dan este paso, argumentan que un recorte en costes les permite enfocarse en sus competencias principales o deshacerse de aquellas actividades que aportan poco valor y utilizar sus ingresos en innovación, que es básicamente lo que nos proporciona ventaja competitiva. Todo esto tiene lógica.

Sin embargo, llega un momento en que no utilizamos outsourcing para simplemente eliminar aspectos de nuestra empresa que no nos proporcionan valor y que nos suponen un lastre. Nuestras ventajas competitivas principales, nuestros medios de producción, nuestros procesos sofisticados de producción e ingeniería también abandonan su país base. Esta suele ser la segunda fase del outsourcing que muy pocos comentan. Con todo esto, la idea principal es que la base de un proceso innovador, los medios de producción de la empresa abandonan el país base y se mudan a otros países: El conocimiento específico, los trabajadores con las destrezas para manejar ese conocimiento, la red de proveedores y la cadena de valor por supuesto que también abandonan el país base puesto que todos estos elementos van unidos.

Si somos escépticos en cuanto a estos conceptos que acabo de mencionar, simplemente revisar la situación de USA hace 30 años. Su dominio absoluto del sector tecnología, lo dominaban por que invertían más que nadie en investigación y desarrollo. Tras tres décadas utilizando outsourcing en países emergentes, han perdido el liderazgo en numerosos sectores: todo el mercado de telefonía móvil, todos los productos electrónicos de consumo, el tema de las baterías para automóviles eléctricos e híbridos, las pantallas de televisión y monitores, los ordenadores, los aparatos móviles, incluso los componentes de fibra de los propios aviones americanos Boeing 787. Y los americanos han perdido el liderazgo en estos mercados y sectores a pesar de que el concepto de todos estos productos, su creación original, su innovación fue desarrollada en USA íntegramente y financiada por capital de inversión americano al 100%.

Algo similar esta sucediendo en el sector del software. Inicialmente, empresas americanas contrataban especialistas Indios y orientales para trabajos sencillos tipo escritura de código, etc. Según los proyectos avanzaban y se volvían más complejos, se comenzó a transmitir conocimiento y procedimientos más trascendentales, más complejos, lo que se llama la ingeniería de producción y el diseño de arquitecturas. Estos procesos y medios de producción avanzados, son lo que hoy en día posibilita escribir software propio altamente sofisticado y drivers para utilizaciones diversas. Evidentemente, sobra comentar que es bastante sencillo desde el punto de vista empresarial, el ser un contratista y convertirse en un productor, sólo nos hace falta conocimiento experto sobre la materia (el conocimiento experto hoy en día está disponible de forma prácticamente libre) y una transferencia de conocimiento de los medios de producción, de los procesos, de los procedimientos. En muchos de los sectores que he mencionado anteriormente fueron las propias empresas americanas las que con su presencia a través de outsourcing transmitieron muchos de estos conocimientos de sus medios de producción.

En resumen, otra industria que siendo inicialmente innovada y desarrollada con financiación americana ha pasado de manos americanas a los países emergentes. De hecho hoy en día, todos los ordenadores y periféricos informáticos de marca americana, no sólo se producen en países emergentes, si no que también se diseñan y conceptúan en estos países. Miles y miles de puestos de trabajo han volado de USA a países emergentes, puestos de trabajo que no son ocupados por americanos expatriados (el coste estratosférico de asumir este tipo de operación la hace inviable) si no por trabajadores locales asiáticos, indios etc. pertenecientes a estos países emergentes. Esto es ciertamente preocupante, no sólo estamos hablando de USA, si no de quizás la economía más enfocada al cliente y al mercado de todo el mundo.

El daño que outsourcing está haciendo no sólo a las prestaciones y capacidades de las empresas americanas, si no también a las empresas asociadas a esa misma industria – proveedores, fabricantes de componentes de herramientas etc, lo que se denomina las capacidades colectivas de la industria o cadena de valor, es simplemente extraordinario. Sin embargo, nosotros personalmente seguimos sin tomar nota. En la actualidad y en los últimos 10 años, estamos siguiendo los mismos pasos que las empresas americanas en su día. Luego cuando miramos las cifras de empleo locales nos encogemos de hombros – es muy sencillo culpar a la “crisis” al referirnos a la destrucción de puestos laborales locales, es muy sencillo ser poco objetivos al respecto e ignorar uno de los factores que está provocando esta situación.

No hay ningún inconveniente, en que una empresa decida hacer lo que realmente considera conveniente de cara a sus intereses. Tampoco existe inconveniente con llevar a cabo un análisis de ingeniería financiera y plantear que por motivos económicos, conviene emigrar nuestros medios de producción a otro sitio. Todos estos son argumentos razonables y cada uno hace con su dinero y con su inversión, lo que realmente considera lo mejor. Sin embargo, no me valen las palabras del señor José María Luzarraga investigador de la Universidad de Mondragón, cuando afirma categóricamente tras realizar un estudio sobre la expansión exterior de las empresas vascas que “si crecemos en el exterior creceremos en Euskadi”, esta afirmación no tiene base empírica ninguna y mucho menos base práctica. Evidentemente ser más competitivo nos abrirá puertas y nos permitirá competir en segmentos tanto locales como globales. Sin embargo, esto no es lo que está sucediendo. Grandes inversiones, proyectos innovadores, medios de producción se están llevando a países emergentes, dejando bases insignificantes de negocio en los países de origen. Lo que es peor, esta mudanza geográfica de los medios de producción está provocando a su vez, una mudanza geográfica de la cadena de valor, los proveedores, los partners, los productores asociados a los sectores y a las industrias principales.

Quizás convendría explicar para aquellos no avanzados en procesos de innovación, que la innovación y por lo tanto el progreso, está asociada a áreas geográficas por motivos evidentes y contundentes.

En primer lugar, las industrias y la cadena de valor que forma parte de un sector en concreto, se tiende a asociar en zonas geográficas cercanas. Esto sucede en Alemania por ejemplo, donde existe el núcleo de la industria de ingeniería mecánica, estrechamente vinculado con por ejemplo, las industrias alemanas del automóvil y máquina herramienta. En Italia, sucede algo similar en torno a la industria de diseño particularmente en el norte de Italia, donde se puede encontrar no sólo el foco empresarial del diseño, si no todas las industrias asociadas o que son participes de esta actividad por ejemplo, automóviles, muebles, accesorios, productos de diseño para casa etc. La industria tiene un carácter geográfico, de esto no hay duda. Llevar nuestros medios de producción a otras zonas geográficas tipo China, India etc. inevitablemente tendrá una repercusión negativa para el desarrollo de nuestras capacidades locales en nuestras zonas geográficas.

En segundo lugar, se comenta que las comunicaciones han mejorado mucho, se habla de una economía global, de que al igual que estemos trabajando en San Francisco podemos hacerlo en Shangai etc etc. Esto no es la realidad. Cuando hablamos de conocimiento, la distancia es un aspecto muy a tener en cuenta, de hecho la proximidad geográfica es un elemento determinante. Por poner un ejemplo, un científico situado en el parque tecnológico de Zamudio, es más que probable que tenga tendencia a compartir sus ideas con científicos situados en Zamudio o en el País Vasco, que hacerlo con científicos en Valencia. El conocimiento científico y el técnico, la ingeniería y este tipo de disciplinas, son de conocimiento tácito y por lo tanto se transfieren más favorablemente cara a cara y en persona. Otra fuente de esparcir conocimiento es el cambio de trabajo (job mobility) y el cambio de empresa de los profesionales. Es bien sabido que la mayoría de estos cambios laborales, casi nunca suponen un cambio de área geográfica, sino que son cambios locales. Esto es otro hecho sólo hay que mirar las estadísticas.

Una vez que establecemos nuestros medios de producción en Dubai o Shangai por ejemplo, no sólo significa que creamos puestos de trabajo fuera de nuestra área geográfica de origen, o que eliminamos puestos de trabajo locales, o que nos llevamos una inversión fuera de nuestras fronteras, significa también que estamos optando por establecer el centro del conocimiento fuera de nuestra área original de influencia. Cuando una empresa se traslada, como he mencionado anteriormente, también traslada muchos aspectos relevantes no sólo propios, si no a otras muchas empresas de la cadena de valor, fabricantes asociados, empresas de suministros, partners etc. Si Innovamos en Shangai, crearemos industrias nuevas en Shangai, no en nuestras zonas locales de origen. Este es otro de los aspectos más significativos de la innovación, habitualmente trae consigo la formación de industrias nuevas y la aparición de empresas nuevas para cubrir la demanda de las nuevas industrias.

En tercer lugar, competitividad significa innovación. Para los no duchos en la materia, la innovación en su proceso inicial investigador, se puede separar en tres frentes principales. Investigación científica básica (un campo que genera entendimiento de los principios básicos), investigación aplicada que como su nombre indica, es la búsqueda de conocimiento, que nos permite responder a cuestiones más específicas asociadas a problemas reales. Finalmente, investigación y desarrollo comercial que evidentemente se centra en encontrar soluciones que tengan salida y se ajusten al mercado y a las necesidades de los consumidores.

Comento esto, por que realmente cualquier área geográfica depende en gran medida de una financiación decidida de estas áreas por parte del gobierno, para su desarrollo y prosperidad – Los americanos por ejemplo, sólo en el 2006 invirtieron a través de su gobierno federal $31.2 billones en investigación científica básica y $21.4 billones en investigación aplicada -. Comentar que financiación de este calibre, no sólo nos permite desarrollar el conocimiento necesario, si no también ser competitivos comercialmente a través no sólo de nuestros científicos y técnicos, si no a través de desarrollar instituciones punteras en innovación y universidades prestigiosas y destacadas, que sirvan de base investigadora para los laboratorios de las empresas. En USA se suele comentar que el área de Silicon Valley (conocida por su fortaleza empresarial y origen de empresas como Adobe, Apple, Cisco, Ebay, Oracle, Yahoo etc.) no sería nada sin la influencia directa de centros educativos y universidades de prestigio como Stanford o Berkeley, agentes activos en el desarrollo de muchos de los conceptos y conocimientos, que luego han tenido una salida exitosa al mercado a través de las empresas.

Miro a nuestros presupuestos para el 2010 y de nuevo, se puede observar que llevamos una tendencia contraria a lo que nos indica la lógica, nuestra propia necesidad y la experiencia de lo demás. Las cantidades de financiación asignadas a estas áreas por parte del gobierno para el 2009, eran manifiestamente insuficientes y ahora nos encontramos sorprendentemente, con que las cantidades para el 2010 se han recortado aun más. Supongo que siempre podemos culpar a la crisis, es la justificación para todo hoy en día. Yo personalmente opino más bien que nos hemos creado nuestra propia crisis a base de ser poco competitivos, en el fondo cada uno recoge lo que siembra tarde o temprano si siembras poco, te va a pasar factura.

Variar la situación actual, tanto en el panorama nacional como a nivel de Euskadi, supone tomar una serie de medidas que de momento y visto el presupuesto publicado por el gobierno para el 2010 y las tendencias a nivel de iniciativas y propuestas, no tienen cabida en la agenda.

Explicar por encima que:

– Las tendencias globales en países de economías emergentes como China, los Emiratos Árabes, Singapur y Corea son las de fomentar el crecimiento económico a través de duplicar las inversiones en investigación en el área científica. La segunda apuesta firme de estos países es la de crear universidades de prestigio caracterizadas por su excelencia a nivel de investigación y desarrollo, sin duda con la intención de imitar el ejemplo de países como Taiwan que ha obtenido un crecimiento en prosperidad local espectacular, en parte gracias al desarrollo de su industria tecnológica y el fomento de prácticas de I+D+i a través de fuerte financiación gubernamental. Recortar presupuestos en estas áreas como estamos haciendo, significa caer en una situación realmente muy poco competitiva.

– Abandonado ya el enfoque hacia el sector de la construcción, centrémonos en aquellas áreas realmente urgentes a nivel global y consigamos una posición competitiva con respecto a los demás países. Es hora de volcarse en sectores que preocupan globalmente, hacia los cuales todas las potencias mundiales están trabajando y para los cuales todavía no se han encontrado soluciones concretas o finales, como la dependencia de los hidrocarburos contaminantes, la falta de agua potable, el tratamiento de ciertas enfermedades (medicina, fármacos) y el supuesto (digo supuesto, por que es algo que no está demostrado científicamente a pesar de lo que digan las ONGs y agencias interesadas) cambio climático. Todas estas son áreas que garantizan competitividad global sostenible, si se hacen las cosas bien.

– Detener el apoyo económico exclusivo a ciertos sectores que realmente si se analizan los datos de forma objetiva, no son compañías o sectores de absolutamente vital interés nacional o que tengan un impacto sistemático en la economía del país. Personalmente, por ejemplo, estoy en contra de prorrogar el apoyo económico hacia el sector del automóvil, que principalmente ha sido un ejemplo de gestión empresarial deficiente y estrategias de negocio 100% ineficaces. Comparar el sistema por ejemplo, de proveedores de Toyota y de los Japoneses en general y el sistema europeo y nacional utilizado por compañías como Renault, Seat, Peugeot es como comparar el día con la noche, y sin embargo, con continuas subvenciones se está premiando la mala gestión y la incompetencia de los principales gestores de la industria del automóvil. Existen muchos casos de fábricas de coches en otros países europeos y no europeos, que siguen siendo productivas y beneficiosas, si tenéis un rato os invito a informaros y mirar cifras globales de ciertas fábricas de las marcas Honda, Toyota, Nissan y BMW, todas compañías distinguidas por su excelencia en gestión de proveedores y cadena de valor.

– Como empresas, tenemos que invertir no tanto en áreas de marketing, si no más en áreas de innovación y capacidades. Realmente la innovación y la diferenciación, el aportar valor y el conseguir ventaja competitiva en el mercado como resultado de esta diferenciación, son los factores determinantes de cara a conseguir un beneficio sostenible. Los fondos deben de ir hacia crear y producir productos y servicios distintivos, para esto se necesita conocimiento técnico destacado, diseño vanguardista y sobre todo excelencia en capacidades operativas. Los proyectos de inversión deben de estar dirigidos hacia el desarrollo de nuestras capacidades y ventajas competitivas innovadoras.

– Nuestra filosofía de trabajo, debe de estar enfocada al medio plazo y no a los resultados cuatrimestrales. Si no somos atractivos para los inversores como resultado de esta medida, pues sinceramente debemos correr el riesgo y no serlo. El objetivo es el crecimiento sostenible, el progreso a través de utilizar estrategias innovadoras, aportar valor al mercado y utilizar una estrategia de diferenciación. Esto no es muy compatible con los resultados a corto plazo pero si es una estrategia de crecimiento sostenible a largo plazo. ¿Utópico? Es ni más ni menos el tipo de estrategia que propuso Jeff Bezos para su compañía Amazon, una posición a largo plazo en términos de estrategia y operaciones. La compañía como bien sabéis, ha tenido sus altibajos pero ha salido de las diferentes situaciones críticas de forma tremendamente airosa sin el apoyo de inversores cortoplacistas.

– Intentar evitar utilizar métodos cuantitativos de análisis financiero, para decidir en qué proyectos invertir particularmente si nos referimos a inversiones en las áreas de investigación y desarrollo. En el fondo, no hay mejor opinión que la que provenga de nuestro equipo de managers, donde la información está actualizada y es de primera mano. No debemos favorecer inversiones fáciles a corto plazo y sacrificar inversiones a largo plazo sólo por el hecho, de que no tengan un retorno de inversión monetario inmediato aparente.

– Apostar por investigación y desarrollo al 100% incluso al 150%, no sólo de cara a servir a nuestros clientes y al mercado, si no de cara a explorar usos posibles u alternativas de diversificación.

– Colaborar, hacer que cada euro invertido en posibles colaboraciones con empresas, con nuestra cadena de valor y con centros universitarios y de investigación, valga por lo menos dos. Comentar por ejemplo, que cada dólar que IBM en la actualidad invierte en colaboraciones, tiene una valor de cinco a diez dólares. Una colaboración amplia, sin fronteras y correctamente planificada, es absolutamente esencial en la economía que vivimos.

Sinceramente y para terminar, es una auténtica lástima y un error que no nos demos cuenta del daño que supone a nuestra economía local que nuestras empresas principales se lleven sus medios de producción a otros países, las llamadas economías emergentes, como está sucediendo hoy en día. No quiero nombrar casos particulares pero ingenierías, empresas productoras, muchos miembros de diversas cadenas de valor han seguido ya este camino y los resultados están ahí, fácilmente visibles, con eliminación de puestos de trabajo, descenso evidente de actividad industrial y económica pero sobre todo, la repercusión negativa sobre la prosperidad de nuestras zonas geográficas, nuestra población y nuestras capacidades de innovación es simplemente impactante. Es una lástima y un error, no sólo por estos factores que acabo de mencionar, si no por que nuestro futuro como nación depende precisamente de eso de nuestras capacidades, de nuestra innovación, del grado de competitividad de nuestras empresas locales en particular y de nuestra nación en general.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s