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Posts etiquetados ‘economia’

Este fin de semana, mi tiempo libre lo he dedicado fundamentalmente a documentarme acerca de lo que son las previsiones económicas, principalmente nacionales, de cara a lo que queda de 2010, 2011 y 2012. Si tenéis un mal día o si lleváis una mala temporada, os aconsejo que paséis por alto este post. Si estáis en un proceso de reflexión sobre posibles expansiones globales, el consejo es que os toméis vuestro tiempo para analizar bien la situación, particularmente si sois gestores de empresa y os encontráis investigando acerca de posibles inversiones globales o simplemente valorando el comenzar actividad empresarial fuera de nuestras fronteras. Los datos pertenecen a previsiones mayormente de fuentes habitualmente fiables como el World Bank, CEPREDE, el INE, el World Economic Forum y otros.

Previsiones Crecimiento 2010

Predicciones de CEPREDE España años 2009-2010 y 2011

Tasas de Variación Anual del PIB 2007-2010 por trimestres España, Zona Euro y USA

Crecimiento Global Datos y Previsiones 2010 & 2011 fuente World Bank

Resumen Global (World Bank)

Crecimiento Global GDP (Gross Domestic Product PIB Producto Interior Bruto) 2008-2011 (W. Bank)

Cifras INE empleo España Abril 2010 por comunidades Autónomas (Personal Activo / Parados)

INE Abril 2010

Han sido ya varias personas, las que me han preguntado sobre cual es la situación real de este país en términos de perspectivas económicas en los próximos 24 meses. Predecir lo que es predecir con detalle siempre suele ser realmente complicado, pero si que se puede aportar un análisis bastante completo si tenemos en cuenta la situación de caos absoluto en la que estamos sumidos nacionalmente a nivel de pilares básicos, que en el fondo son los que mueven la actividad económica de un país. Los lastres principales a día de hoy no se le escapan a nadie: Exceso de capacidad productiva y dependencia de un sector realmente tocado como es el sector de la construcción, desproporcionado endeudamiento de los hogares lo que provoca caídas e inestabilidad a nivel de consumo  y graves problemas de las entidades financieras a la hora de ajustar sus hojas de balance cuya repercusión más importante es la nula aportación de estas entidades a la hora de facilitar créditos y financiación.

Datos recogidos del Informe Global de Competitividad 2009-2010 del World Economic Forum:

Tendencia General Competitiva:

Comparación Ranking Competitividad 2008-2009 y 2009-2010:

Herramientas elementos de comparación, tabla 2009-2010:

Pilares básicos – Educación y formación, eficiencia de mercado, eficiencia mercado laboral, mercado financiero, preparación tecnológica:

Pilares segunda parte: Índice de desarrollo sector negocios e Innovación:

Resumen, Conclusiones y cifras claves España:

Los factores más problemáticos al hacer negocios en España:


En mi opinión aparte de los aspectos mencionados, existen varios problemas fundamentales, problemas cuya solución se lleva posponiendo desde hace décadas. Problemas evidentes de competitividad de las empresas españolas con respecto a las propuestas de valor de empresas privadas pertenecientes a otros países. No hay más que observar la pérdida de competitividad global de uno de los sectores tradicionalmente más prometedores en este país el sector industrial, cuya caída y disminución de producción e ingresos roza ya el 15%.

Señores, copiar los modelos de negocio que se están utilizando en otros países como se ha hecho tradicionalmente, me temo que ya no vale, ya no funciona. La realidad es la siguiente, un grado de competitividad gravemente disminuido en sectores fuertemente arraigados en este país como puede ser el sector industrial, falta de tecnología evidente y en general mal empleo de los instrumentos tecnológicos a coste desproporcionado. Uso ineficaz y escaso de instrumentos de investigación y desarrollo, escasa inversión en proyectos que no proporcionan un inmediato retorno económico o tangible – principalmente proyectos de investigación, desarrollo e innovación, así como proyectos de alianzas nacionales e internacionales que no ofrezcan un beneficio aparente e inmediato – en otras palabras escasez de uso de las herramientas de financiación no sólo para mejorar nuestras propuestas de valor al mercado en el medio y largo plazo, nuestra posición competitiva global. En mi opinión, la falta de ingresos debido a debilidades competitivas es el factor clave a solucionar mediante reformas estructurales contundentes, que permitan mejorar la competitividad de nuestras empresas.

Como ya no se puede depender de la burbuja inmobiliaria ni del sector del turismo – Para los de memoria frágil, los altos ingresos generados por el sector del turismo no eran debidos a la gestión eficaz de este sector, si no más bien a una simple operación financiera, se consumía turismo español simplemente por que salía más barato, británicos, alemanes, escandinavos etc. tenían acceso a servicios en España, a – pisos, vacaciones, dispendio y “despendole” en el sol y el mar – a precios ridículos en comparación con otro tipo de ofertas – Con los números en la mano la gestión de este sector en concreto a nivel de iniciativas, desarrollo y propuestas ha sido inexistente y cuando se ha evaporado el elemento diferenciador del precio, nos hemos quedado con unas estructuras gigantes y una demanda paupérrima debido a la incapacidad de plantear una oferta diferenciadora, una oferta que aporte valor real.

Problemas graves y acuciantes en la actualidad son los que todo el mundo maneja. Consumo inestable en los hogares españoles debido al alto clima de desconfianza y endeudamiento hasta las cejas. La falta de consumo o mejor el consumo inestable, tiene un efecto inmediato en la creación de empleo y en la inversión en proyectos profesionales, lo que nos lleva a la conclusión de que mientras el consumo sea inestable no se comenzará a recuperar los miles de puestos de trabajo destruidos en los dos últimos años.

Desplome de la inversión en este país, particularmente inversión extranjera, lo que hace imposible junto con el desproporcionado gasto público el poder equilibrar la balanza económica. En varias contribuciones anteriores he sugerido la necesidad de incentivar la inversión y crear un clima que favorezca invertir en este país, esto no sucede por si solo, hace falta redactar medidas concretas que incentiven a los inversores a depositar sus fondos en nuestra geografía. El mercado de inversores global es un mercado realmente competitivo y ahora mismo existen naciones tipo USA y en general todas las naciones potentes, que se encuentran optimizando sus respectivas situaciones económicas de cara a conseguir los ansiados fondos de los inversores a lo largo del mundo. Evidentemente, los proyectos empresariales o sea la inversión fomentan empleo, ingresos, productividad y prosperidad.

Una vez analizados los datos, se puede concluir que es muy posible que la situación actual, a pesar de las medidas insuficientes de austeridad que se han adelantado en los últimos días de recortes en el déficit público, sueldos etc. Que sigamos en esta situación hasta por lo menos el año 2012. Este comentario lo realizo una vez sopesados los problemas actuales de competitividad, los propios de la coyuntura del mercado nacional, la falta de reformas necesarias como la del mercado laboral, el problema inmobiliario y su desproporcionada relación recursos / productividad, la situación caótica del sector financiero (atención a la re-estructuración necesaria y su gigantesca magnitud, ¿Quién dará el primer paso y cuando?) y la situación crítica del sistema fiscal del estado, que en vez de ser una fuente de tranquilidad y estabilidad, nos tiene preparadas sorpresas con una frecuencia pasmosa o sea semanal.

Las cosas “pintan” mal y se está pagando el precio de haber tomado decisiones inverosímiles a lo largo de los años. Sinceramente, espero que los encargados de ello recapaciten y sepan gestionar esta unidad de negocio que se llama España, para ello sólo se requiere aplicar un poco de sentido común y un mucho de saber gestionar una empresa.

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Es complicado escribir de forma negativa cuando en el fondo tu naturaleza es una naturaleza optimista. Comienzo este post desde la dificultad que a mi me supone personalmente, expresar la desilusión y la falta de motivación que inspira nuestro panorama económico actual. No debemos equivocarnos en algo básico, la situación actual, por encima de detalles y de la superficie, la hemos creado mayormente nosotros mismos a través de decisiones equivocadas, de conceptos erróneos y sobre todo, a través de una incapacidad a nivel de decisiones económicas y particularmente en el plano laboral y empresarial latente y manifiesta. Resalto esto, una vez que se ha planteado como solución a la inconmensurable deuda pública contraída, el incremento paulatino de impuestos varios que llevamos experimentando en los últimos meses.

Pero bueno, echemos la vista atrás un poco y planteemos una serie de preguntas básicas:
1- ‚Cuantos españoles “valían” más de 1 millón de Euros netos en el período 2000-2007?
2- ‚Cuantas familias españolas tenían ingresos netos superiores a 100 mil Euros anuales? y ingresos superiores a 75000?
3- ¿Cual era el porcentaje de familias cuyos ingresos equivalen a 5-50 mil Euros anuales?

Quizás muchos cuestionéis la validez de este tipo de preguntas y sobre todo, valoréis que no tienen mucho que ver con este tema en concreto. Sinceramente, si analizamos estos datos nos damos cuenta de que incluso en lo que los especialistas llamaban o denominaban época de bonanza o boom, la movilidad económica de este país era deficiente o básicamente inexistente. Por movilidad económica, me refiero a la capacidad de las personas de este país de progresar a través de esfuerzo, trabajo y dedicación. Os daré un ejemplo de lo que es un “boom” de movilidad económica. Un “boom” en realidad, es lo que experimentaron los americanos en el período 1967-2005, eso si que se puede considerar un “boom” a todos los niveles. Os dejo unos datos para que establezcáis una comparación paralela entre la situación de las familias americanas y la situación de las familias españolas.

a) En el período entre el año 2001 y el 2007 el número de americanos cuyo valor era de $1 millón (con ingresos superiores o iguales a esta cifra) se multiplicó por 4 subiendo de 2.1 millones a 8.9 millones
b) en 1967 en USA, sólo una de 25 familias ingresaban más de $100.000 anuales o más. En el 2007, esta cifra paso a ser a una familia de cada cuatro. Las familias que ingresaban $75.000 o más han pasado en el mismo período de ser un 9% a casi llegar al 33%.
c) El porcentaje de familias con ingresos entre $5000 y $50.000 ha caído un 19% en el mismo período, en otras palabras, 19% de las familias que ingresaban entre $5000 y $50.000 han superado la cifra de $50.000 de ingresos en el 2007.

Esto es un boom, no lo que nos querían vender en este país cuando la situación económica era en apariencia más positiva. La realidad de este país, era que nuestro poder adquisitivo seguía siendo deficiente, que los sueldos estaban congelados salvo en los casos de los más afortunados, que todo lo que teníamos, pertenecía a los bancos y entidades financieras y finalmente, que no existe movilidad económica y posibilidad de prosperar como en el caso de USA. En USA según los números, las familias pobres del año 1979 por ejemplo, tenían muchas posibilidades de prosperar económicamente en los años 90 bastantes más posibilidades que de permanecer pobres. Y todo a través de trabajar duro, ahorrar e invertir con inteligencia ni más ni menos, no se necesitaban contactos “especiales”, relaciones influyentes, “enchufes” destacados o ser el “hijo de fulanito o menganito” etc. El prosperar, dependía de uno mismo y de su capacidad y su trabajo, ni más ni menos como debería de ser en cualquier economía o país desarrollado. Os recomiendo el siguiente vídeo en Inglés de Reason TV, creo que es del 2008. En el vídeo podéis ver al cómico Drew Carey paseando por un lago de California y sorprendido por lo que ve: personas relajándose en barcos de más de 15 metros y 80 mil Euros de valor, otros haciendo caballitos en motos acuáticas de más de 20 mil Euros, que llevan al lago en vehículos todo terreno de más de 35 mil Euros de coste. Perplejo ante la situación Drew pregunta a estas personas a qué se dedican “¿Eres director de alguna empresa?” le comenta a uno, pues me temo que no, las respuestas son soy jardinero, otro es conductor de camiones, otro más es un policía y otro mecánico de motos.

http://www.youtube.com/watch?v=GvvuHREm5jg&translated=1

Las políticas económicas actuales en el fondo, se pueden resumir y calificar como un asalto al crecimiento de este país, una barrera imponente hacia su desarrollo y hacia la búsqueda de prosperidad tanto individual, como colectiva. Los responsables, todos sabemos quienes son los intereses que estas personas tienen todos los conocemos, su interés no es el bien colectivo, el desarrollo de las áreas geográficas o la prosperidad de sus habitantes, los intereses son exclusivamente personales y de beneficio personal. Curioso que todas las iniciativas y decisiones que se han tomado en los últimos años, se hayan puesto en practica con buenas intenciones y bajo el pretexto de ayudar a los pobres, a la clase media, al entorno o medio ambiente, a la cantidad desproporcionada de parados, mantener lo precios bajos, eliminar los “ridículos” beneficios de los privilegiados y de la banca en particular, o para estrechar la diferencia entre los ricos y los pobres. Curioso lo califico, por que precisamente el efecto ha sido el contrario. Esto no es una opinión personal os invito a que os documentéis con cifras oficiales y con datos objetivos.

No hace falta ser un experto en materia económica, para llegar a la conclusión de que aplicar subidas paulatinas de impuestos supone que todo el mundo, absolutamente todo el mundo pierde. El gobierno, el que paga los impuestos, la economía, los trabajadores españoles, es muy simple tan simple como llegar a la conclusión de que a menos ingresos todo el mundo pierde.

En materia económica, existen cuatro barreras elementales de cara al desarrollo de la prosperidad y la creación de los llamados “bull markets” o mercados de carácter alcista. Estas cuatro barreras elementales son evitar el libre intercambio de bienes o medidas proteccionistas de mercado, los incrementos de los impuestos y el exagerado gasto público, la desmesurada y continua intervención del gobierno en materia económica desembocando en excesiva regulación y errores básicos en política monetaria. Si estos cuatro aspectos no se controlan de forma efectiva, se esfuma la posibilidad de crear un contexto favorable al desarrollo próspero para todos. Esto es otro hecho. Subidas paulatinas de impuestos, lo único que supone es que en vez de recompensar la inversiones, el trabajo, la creación de empresas y sobre todo el que los ciudadanos estén en posición de arriesgar, que en el fondo, es lo que crea empresas y por lo tanto trabajo, optamos por castigar estas iniciativas. De hecho, la historia nos dice – estaría bien aprender de vez en cuando de ella – que las subidas de impuestos detienen el crecimiento económico y pueden incluso costar al gobierno más ingresos que lo que genera una imposición de impuestos menores.

Si miramos históricamente a los países prósperos y de economías destacadas, casi todos tienen rasgos en común, como puede ser la situación de USA en los años 80, 90 y principios del 2000. Estos rasgos son precios estables, una moneda fuerte de la que se puede depender, impuestos bajos y fijos para todos, libre comercio e intercambio de mercancías y bienes, poca o leve intervención estatal en los sectores claves de la industria, moderadas cantidades de gasto público y políticas de reforma de forma que se incentiva el empleo y no la dependencia de la seguridad social. En pocas palabras, poca interferencia con el desarrollo económico. De esta manera por ejemplo, los americanos consiguieron en el período que he mencionado, atraer a en torno a $5 trillones – si con “t”- de inversión de capital extranjero proveniente del resto de los países. Inversión para crear empresas, para crear trabajo y para generar actividad económica y en el fondo prosperidad y capacidad de desarrollo. Pero esto no sucede por si sólo, esto hay que motivarlo y sobre todo promover, apoyar e incentivar con políticas destinadas a ello.

Para que exista una inversión en este país, hay que crear un entorno en el cual el ROI (Retorno de inversión) sea claramente positivo después de impuestos e inflación. Hay que decantarse por políticas de crecimiento y enfocadas a generar actividad económica y prosperidad. Las subidas de impuestos van exactamente en la dirección contraria. Una de las obligaciones de aquellos encargados en la toma de decisiones es la de crear un entorno fértil para el espíritu emprendedor y para su desarrollo, un clima pro-inversión apoyado por las políticas económicas correspondientes. Con subidas de impuestos varios esto no se va a conseguir.

Hoy en día se habla mucho de las cifras en sueldos que cobran personas como Bill Gates o los fundadores de Google Sergey Brin y Larry Page, pero se habla poco del hecho que lanzaron industrias nuevas que facturan billones de dólares no sólo para ellos, si no para un montón de trabajadores y para la sociedad en general. También se habla a menudo con desconocimiento, de los sueldos de seis y siete cifras de los directivos y ejecutivos de las diferentes compañías particularmente las grandes compañías del sector energético o de la construcción, pero apenas se tiene en cuenta la cantidad de empleos que han generado a nivel de calle este tipo de iniciativas empresariales.

Si os fijáis en el entorno económico global, poco tiempo se tarda en percatarse uno de que la tendencia en muchos países desde los años 80, ha sido una tendencia gradual hacia una bajada de impuestos e imposición de mercados libres. De hecho, los impuestos de las naciones denominadas desarrolladas son en torno a 20 o 25 puntos porcentuales menores ahora que en los años 80. Países como China, India, Vietnam, los países europeos del Este, incluso la vieja guardia europea Alemania, Francia, Italia, Suecia han llevado reformas intensas de re-ingeniería económica liberalizando empresas pertenecientes al estado y optando por reducciones significativas en materia de impuestos. Es evidente que es el camino a seguir con los números en la mano, ahora sólo nos hace falta que la gente que toma las decisiones en este país se percate de ello.

A día de hoy en este país ¿Qué es lo que realmente tenemos? es muy sencillo de describir, un pánico total de los ciudadanos hacia su futuro financiero ni más ni menos. Preocupación absoluta hacia temas laborales, el sistema de sanidad, el sistema de pensiones, el alto precio que pagamos por nuestra energía y por nuestra comida, bienes de primera necesidad. Preocupación manifiesta por la crisis del sector de la vivienda y el cómo arreglárselas para pagar unas hipotecas ridículamente altas que pertenecen a viviendas que no hacen mas que caer en valor. Si señores/as, muchas de nuestras hipotecas a día de hoy son sustancialmente bastante más caras que el valor que nuestra propiedad hipotecada realmente tiene en el mercado. ¿Qué es lo que se propone como solución? Subir los impuestos, castigar a aquellas personas responsables que cumplen religiosamente con sus obligaciones financieras, muchos de esos casos, personas que para ellas llegar a final de mes es como volver de Corea o de Vietnam, un mes si y otro también, y así hasta doce meses y así hasta muchos años.

Se inyecta dinero público de los contribuyentes, en entidades financieras cuyo único mérito ha sido jugar al juego de la bolsa e inversiones codiciosas y perder la partida, pero no pasa nada, con este tipo de medidas el mensaje que se nos está transmitiendo es, si eres entidad financiera y juegas la partida de la inversión y ganas, retienes todas tus ganancias para ti y no sueltas nada. Si pierdes, aquí estamos para sacarte del apuro con los ingresos de todos. También si perteneces al sector del automóvil te premiamos y te incentivamos por tu nefasta gestión y planificación por tu ineficacia a la hora de sacar una unidad de negocio adelante y por tu pésima visión estratégica de negocio, el mismo principio, si ganas es para ti si pierdes pierde el contribuyente. Este es el mensaje que se nos está transmitiendo.

La caída del precio de los hogares, la pésima situación del país en el frente energético que simplemente encarecerá progresivamente el coste de utilizar energía para las familias y ciudadanos de este país, es lo que pasa cuando eres un país consumidor y no productor. La volatilidad del IBEX con descensos pronunciados continuos e inestabilidad manifiesta pero un denominador siempre común: La pérdida de riqueza de los españoles. La subida esperada del petróleo está ya a la vuelta de la esquina, cuyo barril a día de hoy ya está por encima de nuevo de los $80 con subsecuentes futuros incrementos en el horizonte en el coste del transporte público y la gasolina. ¿En resumen? La situación no tiene visos de mejora, escandaloso el números de parados, deuda pública totalmente descontrolada, descenso generalizado en ingresos para todos, bajada pronunciada del valor de nuestras casas, ausencia total de confianza por parte de los consumidores. De hecho, lo único que parece que ha subido, es el precio de todo lo que compramos, desde los alimentos básicos a actividades elementales para los ciudadanos .

Con subidas de impuestos, se espera que sea el contribuyente el que costee las subidas sin embargo, mi planteamiento es el siguiente, una subida del Impuesto del valor añadido como la que se ha propuesto, ¿Va a hacer a las empresas españolas y vascas más competitivas en el mercado? Evidentemente la respuesta es no. Por si no nos hemos dado cuenta, la competitividad de nuestras empresas ya está por los suelos. ¿Está el gobierno seguro de que el consumidor está dispuesto a abonar esa subida en productos y servicios, simplemente por el hecho de contratar servicios o productos nacionales o locales aun siendo más caros? ¿Estamos preparados como clientes para consumir algo que nos resulta más caro, pero que nos aporta el mismo o menor valor que otras alternativas de fuera? Sinceramente esto parece una broma de mal gusto, la gente no quiere pagar más por lo mismo o por menos. Si nuestro producto no es competitivo en precio (si su valor y su precio no son directamente proporcionales), olvidémonos de consumo y ciertamente descartemos nuestro progreso.

La propuesta de subir impuestos está basada en un concepto tan lógico, como una simple operación de aritmética, si se suben los impuestos también sube la cantidad recaudada. Si se multiplican los impuestos por dos, los ingresos también se multiplican por dos. Si se aplica una reducción de impuestos del 50% se recauda un 50% menos etc. Este es el efecto lógico y esperado. Sin embargo, a lo largo de los años las diferentes políticas de subidas de impuestos en los diferentes países, han demostrado que las cantidades que se esperaba recaudar de las diferentes subidas fueron ciertamente extremadamente optimistas y que para nada se han correspondido con la realidad de la recaudación. ¿Por qué?

En primer lugar, una subida de impuestos precisamente no sirve como medida para incentivar el trabajo. Al fin y al cabo ¿Por qué íbamos los trabajadores y los gestores, los empresarios y los emprendedores a rompernos la espalda en el día a día, si el gobierno se va a llevar una cantidad considerable de los frutos que producimos? Si el gobierno recauda una parte importante de nuestros ingresos, la tendencia lógica es a no trabajar, nos encontraríamos con un panorama donde las personas seguirían trabajando pero sólo para ellas mismas, no se presentarían informes verídicos de sus ganancias, beneficios e ingresos y por lo tanto, el gobierno recibiría 0. En segundo lugar, las subidas de impuestos lo que promocionan es que aquellos agentes de la economía con mayores ingresos, si correcto, esas personas que mayormente generan empleo a través de sus iniciativas empresariales, contraten a especialistas contables, abogados etc. para encontrar formas de reducir el efecto de la subida de impuestos, a través de huecos en el sistema o agujeros legales, operaciones libres de impuestos y estratagemas contables, por no mencionar evasiones de impuestos y el desarrollo de una importante economía sumergida. ¿Y quién puede culparles?

De la misma manera, con una bajada de impuestos se suele experimentar un proceso opuesto, existe un incentivo claro para crear riqueza y prosperidad, menos incentivos para la búsqueda de estratagemas fiscales y por lo tanto, a mayor creación de riqueza más puestos de empleo, mayores beneficios y por supuesto, mayor recaudación de impuestos. En el fondo, cualquier decisión sobre materia económica, debería de estar promovida por promover, premiar y crear incentivos para que las personas trabajen, inviertan, arriesguen y ganen dinero en una palabra, incentivar el progreso y el desarrollo de prosperidad y de movilidad social. A las personas, hay que estimularlas e incentivarlas, un estímulo crea una respuesta habitualmente una respuesta positiva, pero si penalizamos los estímulos con subidas de impuestos, evidentemente se consigue el efecto contrario. Si pagas a las personas por no trabajar, o si las penalizas a través de impuestos es condición humana que las personas no van a querer trabajar. Las personas no trabajan para pagar impuestos, las personas trabajan para su propio beneficio y el de sus familias, para su progreso.

Incluyo para el que le interese el área de economía, los principios básicos del economista americano Arthur Laffer y su ya famosa curva Laffer, basada en principios de Khaldun y por supuesto del genial John Maynard Keynes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Curva_de_Laffer

Para concluir, con respecto a la anunciada subida de impuestos por parte de los legisladores actuales, quizás sería conveniente recordar una serie de principios básicos económicos, que la historia nos dice se cumplen en la mayoría de los casos:

Cuando aplicas impuestos a algo, recibes menos y cuando aplicas reducción de impuestos recibes más. Todos sabemos que los impuestos reducen el consumo de la actividad a la que se le aplica el impuesto como por ejemplo, casos evidentes como el alcohol, el tabaco etc. los impuestos se utilizan como instrumento para disuadir a las personas a realizar algún tipo de actividad. De la misma manera, la reducción de impuestos como por ejemplo, en materia de adquisición de viviendas, planes de pensiones etc. se utiliza para incentivar a las personas a realizar este tipo de actividades. Por lo tanto, los impuestos relacionados con el trabajo, los ingresos, la actividad empresarial, los ahorros y las inversiones deberían de ser tan bajos como humanamente sea posible, de forma que se incentiven y promuevan estas actividades y evitar aumentarlos con el fin de disuadir a las personas a tomar parte en estas actividades.

No hay duda de que el mejor sistema de impuestos o por lo menos el sistema de impuestos al cual hay que aspirar, es el que permite o ayuda o incentiva a las personas a mejorar su situación económica y a aumentar su poder adquisitivo y poder optar a crear riqueza. Un sistema de impuestos no es adecuado, si sólo sirve para que las personas con poder adquisitivo, tengan menos poder adquisitivo como es lo que pasa mayormente en este país. Lo primero no se cumple y lo segundo se cumple a rajatabla.

Las personas, los emprendedores, los gestores, los negocios, las empresas, el capital etc. se mueven de un área geográfica a otra dependiendo de si las tasas de impuestos, están correctamente ajustadas o por el contrario, de si son excesivas.

Sinceramente ante el panorama actual y las decisiones que nuestros legisladores están tomando en la actualidad, cada uno que saque sus propias conclusiones.

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